Bous al Carrer

Revista de toros

Alejandro Cano Opinión

Los toros «al quite»

Nadie puede imaginar una sociedad española sin toros, desde la Asociación en Defensa de las Tradiciones de Bous al Carrer en la Comunidad Valenciana estamos trabajando para que esto no ocurra, vivimos una época de incertidumbre y no sabemos cuándo nos van a devolver nuestra vida, una vida que gira en torno al toro, una vida que no se entiende sin rendir culto a un animal ancestral sumamente ligada a nuestra historia.

Queremos garantizar que el máximo número de festejos se puedan realizar, no solo por nuestra diversión, no sólo por disfrutar de nuestra afición. Se ha demostrado con datos el impacto económico de nuestra fiesta y ahora, donde nos sumimos en otra crisis sin comparación en la historia reciente tenemos que apostar por los toros.

Muchos son los municipios que organizan festejos populares a lo largo y ancho de nuestra geografía, muchos son los negocios que viven directamente del toro e infinitos son los establecimientos que gracias a los festejos pueden seguir adelante al ver multiplicados sus ingresos en tiempos de celebración. Los que más van a notar los estragos de esta situación son los municipios pequeños, aquellos que por su localización en el interior de nuestra tierra no tienen acceso a todos los servicios que se merecen, por ellos pedimos a todas las autoridades que apuesten por celebrar festejos, que pregunten a los comerciantes, panaderos, restauradores, tiendas y demás lo que significa para ellos su semana de fiestas. Aquí no hablamos de mantener una fiesta milenaria, hablamos de mantener vivos pueblos, hablamos de mantener trabajos, hablamos de una forma de vida amenazada.

Qué decir de los ganaderos, el primer eslabón de la cadena, sin ellos nada de esto sería posible, que le expliquen a un toro bravo que no se le puede alimentar por el confinamiento. Ellos tienen una situación límite, los gastos son los mismos, pero no hay ingresos, la administración debe ayudar al sector taurino o la perdida ecológica sería terrible.

No queremos renunciar a nada, la salud y la seguridad de todos los participantes está por encima de todo y nuestra intención nunca va a ser poner en riesgo a nadie, por eso queremos que desde la Generalitat nos garanticen que el momento que sea seguro volver a llenar las calles de gente, de volver a celebrar festejos se haga a la mayor brevedad posible, que pongan todos los medios que están en su mano para agilizar todos los trámites y todo vuelva a la normalidad, nos jugamos mucho y necesitamos que los gobernantes estén a la altura de las circunstancias.

Los toros son el único espectáculo cultural que aporta ingresos a las arcas del estado, es el momento de desmentir los bulos de todo el colectivo antitaurino, aquellos que únicamente tienen el afán de prohibir todo aquello que no les guste, quieren imponer a toda la sociedad un pensamiento único, acabar con la diversidad y la variedad, aniquilar una forma de vida y borrar nuestra historia, nuestras tradiciones.

En primer lugar, que quede totalmente claro: La Tauromaquia no está subvencionada por el estado en los Presupuestos Generales, sólo aparece una única partida a la tauromaquia es el premio Nacional de Tauromaquia, dotada con 30.000€, menos de un 0,01% del presupuesto destinado por el Ministerio de Cultura.

La recaudación en taquilla en espectáculos taurinos fue de más de 200 millones de euros, tres veces más que el cine español y seis veces más que los conciertos de música clásica. Aquellos que repiten el mantra de que los toros no interesan, que cada vez asiste menos gente a las corridas de toros ignoran que los toros es el segundo espectáculo de masas en nuestro país, solo superado por el cine extranjero.

Ahora que los partidos antitaurinos han abierto el debate sobre las ayudas a los ganaderos que en este periodo de tiempo de confinamiento ven como no tienen ingresos y los gastos se mantienen, queríamos aclarar que el estado subvenciona 1835 veces más a la industria cinematográfica que a los festejos taurinos, cuando su aportación es tres veces inferior. Estos mal llamados defensores de los animales quieren que miles de toros, vacas y becerros mueran porque sus ganaderos no puedan alimentarlos, quieren acabar con más de 540.000 hectáreas de dehesa, donde no solo viven toros, se mantienen un sinfín de especies, muchas de ellas amenazadas como el lince ibérico.

Solo con las entradas en taquilla, sin contar otros aspectos económicos, la fiesta aportó en concepto de IVA más de 44 millones de euros, supera por mucho los 25,5 millones de euro que recibe de las administraciones públicas. Con este dinero con un simple cálculo, se pueden pagar 132.121 becas de enseñanza obligatoria, vacunar a 562.363 niños contra la varicela, pagar 124.970 pensiones no contributivas, comprar 4.500 respiradores o los costes de atender a 1.500 personas en la UCI durante un mes.

Ahora vamos a hablar de nuestra tierra, la Comunidad Valenciana, donde el arraigo cultural de la fiesta taurina es innegable, son 269 municipios los que realizan algún tipo de festejo taurino, en el año 2019 se realizaron 8623 festejos, siendo casi la mitad de los que se celebran en toda España.

La Universidad de Valencia presentó un estudio sobre el impacto económico de los toros en la calle, un estudio que pone de manifiesto la importancia de los toros en nuestra región. El impacto económico asciende a 300 millones de euros, lo que representa un 0,08% del PIB de la Comunidad son 3.095 empleados, un 0,16% del empleo total de la Comunidad Valenciana.

Estamos abocados a una crisis sin precedentes en la historia moderna de nuestra sociedad, de verdad algún político oportunista se está planteando de prescindir de una actividad completamente legal, que aporta tanto a nuestra sociedad no sólo económicamente también culturalmente, una actividad que mantiene pueblos vivos, que da de comer a tanta gente.

Esperemos que nuestros gobernantes tengan más altura de miras, que trabajen por vencer al verdadero enemigo que no es otro que este virus y todos los problemas que trae con él, entre todos lo vamos a solucionar, que no se preocupe nadie que otra vez la fiesta de los toros volveremos a salir al quite de nuestra sociedad y seguir aportando y enriqueciendo la cultura y la vida de todas las personas.

Amigos, es tiempo de quedarnos en casa, de cumplir estrictamente todas las indicaciones de los expertos, porque cuando antes ganemos esta batalla, antes podremos volver a llenar las calles de luz, de fiesta, de ilusión, sé que es duro, pero el final cada vez está más cerca. Desde aquí quiero mandar nuestro agradecimiento a todas las personas que día a día trabajan para combatir esta enfermedad, sois nuestros ángeles de la guarda. Gracias!

¡Suerte y al toro!